‘Grupo salvaje’: Siempre hubo tiempos mejores para los antihéroes de Peckinpah | Cultura
[ad_1] Es difícil imaginar a Sam Peckinpah como centenario, con alzhéimer o demencia, sumiso, acabado. La palmó antes de los sesenta, chorreando alcohol y polvo para la nariz. En cuanto a su cine, dudo que en la actualidad le permitieran realizarlo. Demasiada testosterona, continuo y fascinado tratamiento de la violencia, ningún afán didáctico ni culturalista,











