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El arzobispo de Valencia, Enrique Benavent, en 2022.
El arzobispo de Valencia, Enrique Benavent, en 2022.ARZOBISPADO/EP (ARZOBISPADO/EP)

Una pastilla para curar la homosexualidad. El Arzobispado de Valencia ha suspendido este martes la actividad del Centro de Orientación Familiar (COF) Mater Misericordiae, una asociación de fieles de Valencia acusada de practicar las denominadas terapias de conversión, que prometen sanar la atracción sexual por el mismo sexo.

La decisión llega siete meses después de que cinco exalumnos de entre 11 y 12 años de un colegio del municipio valenciano de Alaquàs acusaran a su profesor y presidente del COF, Federico Mulet, de someterles a estas controvertidas prácticas. Uno de los estudiantes reveló que el docente le ofreció una píldora para modificar su orientación sexual.

El arzobispo de Valencia, Enrique Benavent, “ha aceptado” este martes la renuncia de Mulet, y se ha conjurado a impulsar “una reforma” en el corazón de esta organización, según un comunicado de esta institución religiosa. Aunque la Diócesis valenciana asegura que el COF no pertenece a su organigrama, los estatutos del centro permiten al arzobispo nombrar y cesar a sus cargos.

Tras las denuncias de los alumnos de Alaquàs a las prácticas homófobas de su maestro, la Generalitat Valenciana reportó el pasado julio a la Fiscalía los hechos para que investigara si había delito. La Ley LGTBI valenciana de 2019 prohíbe las terapias de conversión. Y el Ministerio Público presentó una denuncia contra el docente.

La vinculación de Mulet con estas prácticas no se reduce solo a la denuncia de los alumnos de Alaquàs. Una querella de la Asociación contra las Terapias de Conversión contra Es Posible la Esperanza ―el paraguas asociativo de los presuntos sanadores de la homosexualidad― señala al profesor y al COF por haber cometido presuntamente los delitos de vulnerar a un colectivo protegido y pertenencia a organización criminal.

La querella asegura que los homosexuales que participaban en las sesiones de conversión tomaban ansiolíticos y antidepresivos para modificar su orientación sexual. Y que uno de los denunciantes, que reportaba sus “progresos” a Mulet, sufrió autolesiones durante el internado de seis meses en un convento de la localidad cántabra de Ruiloba, donde se combinaban rezos y ejercicio físico.

La suspensión de la actividad del COF Mater Misericordiae por parte del Arzobispado de Valencia culmina una cadena de polémicas. El pasado septiembre, Compromís denunció públicamente que un profesor de un colegio concertado de Valencia daba charlas de educación sexual en las que divulgaba las terapias de conversión homófobas. Y que el docente, que impartía tutorías en el colegio Santiago Apóstol de València, era también autor de un libro que divulgaba este método para curar la atracción por el mismo sexo.

El profesor denunciado por la formación política pertenecía también al COF Mater Misericordiae, “uno de los núcleos neurálgicos de las terapias de conversión, según decenas de testigos”, según Compromís. La coalición de izquierdas propuso crear una comisión de investigación en Les Corts sobre estos tratamientos. La propuesta, que respaldó el PSPV, fue rechazada con los votos del PP y Vox.

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