[ad_1]

Discusión zanjada. El Ministerio de Hacienda ha decidido finalmente que no actualizará el impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) a la nueva subida del salario mínimo interprofesional (SMI), que se aprueba este martes, según trasladan fuentes del departamento. La medida no está exenta de controversia ni en el seno del Gobierno ni en el ámbito económico y académico, ya que obligará a una parte de las rentas bajas a tributar por el SMI por primera vez. Hacienda defiende que, pese a esta falta de adecuación, los contribuyentes de menor renta llevan años beneficiándose de rebajas fiscales en el gravamen. A eso se le añade que las retenciones que ahora empezarán a aplicarse afectarán solo a una pequeña porción de trabajadores, principalmente a los solteros sin hijos: según cálculos del grupo de expertos reunido por el Ministerio de Trabajo, y que confirman desde Hacienda, representan aproximadamente el 20% de los perceptores del SMI, cerca de medio millón de personas.
Fuentes del departamento que dirige María Jesús Montero defienden que cuando Pedro Sánchez llegó al Gobierno, el SMI se situaba en 10.302,6 euros al año. En 2025 alcanza ya los 16.576 euros brutos anuales. Por lo tanto, el SMI ha subido un 61% en este periodo y aquellos contribuyentes que ahora puedan sufrir una retención pagarán muchos menos impuestos que los que abonarían con el esquema que operaba durante el antiguo Gobierno del PP.
Por ejemplo, un contribuyente con pareja y con un hijo menor de tres años no sufrirá ninguna retención en el IRPF por las sucesivas rebajas aplicadas en los últimos años. Sin estas, la factura ascendería a 839 euros al año. Por su parte, un contribuyente con pareja y con un hijo mayor de tres años tendrá una retención de 99 euros en lugar de 1.109 euros.
Tradicionalmente, Hacienda ha ajustado los mínimos exentos del IRPF para alinearlos con los incrementos aprobados año a año, evitando así que los beneficiarios del salario mínimo tuvieran que tributar. Sin embargo, en esta ocasión ha decidido mantener el límite de tributación en el nivel actual, lo que implica que parte de los trabajadores que perciban el nuevo suelo salarial deberán pagar IRPF por el excedente. En la mayoría de los casos lo harán vía retenciones, ya que, por lo general, estos asalariados no están obligados a presentar declaración de la renta. Los más afectados serán los solteros sin descendientes, dado que no pueden aplicarse las deducciones por situación familiar: los que cobren el nuevo SMI pasarán a pagar de 0 a 300,03 euros. Sigue siendo una diferencia notable frente a los 1.324,42 euros que abonaría el mismo salario en 2018, defiende Hacienda.
Desde que el grupo de expertos reunido por el Ministerio de Trabajo anunciara a principios de enero su propuesta para elevar el SMI, Hacienda reconoció que estaba estudiando la posibilidad de no acompasar esta vez el impuesto con la subida. Eso provocó una pequeña polémica entre las dos facciones del Gobierno que fue subiendo de tono. La semana pasada, la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, pidió evitar los “discursos populistas”, algo que muchos entendieron como un mensaje directo a la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, quien dijo que “la justicia fiscal, sin populismos, empieza por los de arriba”.
Hay expertos que argumentan que el SMI ha subido tanto en los últimos años —lo ha hecho un 61% desde 2018— que ya ha llegado el momento de que empiece a tributar. En Trabajo, sin embargo, defienden una nueva actualización del mínimo exento para que la mejora retributiva se quede, de manera íntegra, en los bolsillos de los trabajadores.
Según el acuerdo alcanzado entre Trabajo y los sindicatos, el SMI para 2025 se incrementará en un 4,4%, pasando de los actuales 1.134 euros mensuales en 14 pagas (15.876 euros anuales) a los 1.184 euros mensuales (16.576 euros anuales). Como el mínimo exento se mantendrá en el nivel que marca el antiguo SMI, el exceso de renta a partir de esa cantidad empezará a tributar. Eso provocará que, en una declaración individual de un soltero sin hijos, las retenciones vía IRPF se disparen, dado el funcionamiento errático de los tipos marginales del impuesto. El impacto, sin embargo, será muchísimo menor en el caso de los contribuyentes de rentas bajas con hijos, dadas las deducciones vinculadas a la situación personal y familiar.
En el propio informe de los expertos de Trabajo, de hecho, se daba por asumido que, tras el incremento correspondiente a 2025, “el nuevo SMI sería objeto de retención”. No obstante, recalcaban estos expertos, se estima que “el 80% de los perceptores del SMI en 2025 no serían objeto de retención por sus circunstancias personales”. Dado que los perceptores del salario mínimo son aproximadamente 2,5 millones de personas, el recargo fiscal a través de las retenciones del IRPF afectaría a medio millón de contribuyentes.
[ad_2]
Source link






Comentarios